lunes, 17 de enero de 2022

Se ha descubierto que los champiñones son un gran aliado para nuestra salud


 Unos champiñones dispuestos para ser consumidos.

El brutal efecto de los champiñones en tu cerebro: su beneficio recién descubierto

Un nuevo estudio científico apunta que el consumo de este popular alimento se asocia con un menor riesgo de sufrir depresión.


La depresión sigue siendo una de las primeras causas de incapacidad laboral a largo plazo en el mundo occidental, siendo España el cuarto país europeo con más casos, y llegándose a estimar que al menos una de cada cinco personas en nuestro país sufrirá algún episodio depresivo durante su vida. Ante este panorama, cualquier terapia o mejora es bienvenida, como es el caso del nuevo gran estudio publicado recientemente en la revista Journal of Affective Disorderscomer champiñones tendrían un efecto protector frente a la depresión.

Si bien es cierto que se trata de un estudio a gran escala, la relación es observacional y no ha podido demostrarse una clara causa-efecto entre el consumo de champiñones y la reducción del riesgo de sufrir depresión, como recuerdan los mismos autores del estudio.

Aún así, el nuevo trabajo sería uno de los primeros grandes estudios observacionales que relacionaría el consumo de champiñones y la depresión, gracias a los datos de la Encuesta Nacional sobre Salud y Nutrición de los Estados Unidos sobre dieta y salud mental de más de 24.000 adultos de los Estados Unidos entre los años 2005 y 2016. Se solicitó a los participantes que indicasen la cantidad de hongos que habían consumido los dos días previos, y también se analizó su estado de ánimo y posibles síntomas depresivos mediante un cuestionario estandarizado.

Se detectó una asociación significativa entre el consumo de hongos y una menor probabilidad de sufrir depresión, independientemente de otros factores como el nivel socieconómico, estilo de vida, enfermedades previas o toma de medicamentos.

Por otro lado, se detectó que las personas más propensas a consumir hongos eran mujeres blancas no hispanas, con estudios universitarios. Pero, respecto al consumo de hongos, solo se detectó un menor riesgo de depresión en comparación a no consumirlos; no hubo una clara relación con la cantidad o dosis consumida.

También se estudió si sustituir una porción de carne roja o procesada por una porción de hongos, de forma diaria, tendría algún beneficio. Sin embargo, dicha sustitución no pareció tener efecto beneficioso alguno.

En este caso no se ha podido diferenciar si algún tipo de hongo es mejor que otro, pero sí seguirían la estela de resultados de otros pequeños ensayos clínicos donde se analizó hongos melena de león o Hericium erinaceus, donde sí se detectó que el consumo de determinados champiñones puede ayudar a reducir los síntomas de depresión y ansiedad.

Actualmente los champiñones blancos o Agaricus bisporus es el tipo de hongo más consumido en los Estados Unidos; se sabe que estos son ricos en potasio, y que este micronutriente puede ayudar a reducir la ansiedad. Otros hongos comestibles, como el mencionado Hericium erinaceus, contienen factores neurotróficos relacionados con la salud cerebral, además de sustancias antiinflamatorios que podrían aliviar los síntomas de la depresión.

Por otro lado, los hongos en general son ricos en vitaminas, minerales y antioxidantes que podrían contribuir a mejorar los síntomas de la depresión. Pero, por el momento, serán necesarios más estudios para analizar las relaciones moleculares, clínicas y epidemiológicas entre el consumo de hongos y la depresión.

Existe un antioxidante en especial en los hongos, la ergotioneína, que los seres humanos solo podemos obtenerlo a través de la dieta. Y precisamente los hongos son el alimento más rico en esta sustancia de forma natural: en modelos animales, la ergotioneína sí atraviesa la barrera hematoencefálica cerebral, lo que sugeriría que sí puede tener efectos a nivel de salud neurológica. En otros estudios, este antioxidante también habría demostrado algún tipo de papel en la salud intestinal, donde también existe una red neuronal que podría tener efectos a nivel del estado del ánimo.

Según los investigadores, consumir una cantidad significativa de ergotioneína puede reducir el riesgo de estrés oxidativo, y en última instancia colaborar en reducir los síntomas de la depresión.

De momento, los mismos investigadores asumen que será necesario continuar investigando al respecto, tanto sobre la posible relación entre salud mental y consumo de hongos mediante la dieta, como en otros aspectos dietéticos y de estilo de vida.

FUENTE: https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20220106/brutal-efecto-champinones-cerebro-beneficio-recien-descubierto/639936320_0.html

domingo, 9 de enero de 2022

Consejos prácticos para adelgazar y comenzar con buen pie el 2022

 

Los cinco trucos que sí funcionan para perder peso a partir de Año Nuevo

Las dietas no siempre son efectivas para perder peso y, por eso, los expertos prefieren recomendar una mejora de los hábitos alimenticios.


Año tras año, nos engañamos a nosotros mismos con propósitos de año nuevo que luego no cumplimos. Promesas vacías que pueden llevar a la frustración y a que los gimnasios, llenos de vida en enero, parezcan un escenario de posguerra el resto del año. Encima, en Navidad, es normal caer en excesos y dejarse llevar por las vacaciones y el tiempo relajado en familia, lo que se traduce en un aumento de peso casi seguro.

Además, gracias a internet, se tiene la percepción de poder ser autodidacta en cualquier campo y se cae en hacer una búsqueda y llevar a cabo dietas vistas en blogs y redes sociales, sin consultar a ningún especialista. La de la berenjena, la detox, los ayunos, la de la alcachofa; las hay de todo tipo, pero autoaplicarse un régimen es de todo menos saludable.

Hay que recordar que las dietas no son cuestión de fe, es ciencia, por lo que los milagros ahí no tienen cabida. No hay combinaciones, ni alimentos milagrosos, ni regímenes que en una semana te dejen el cuerpo de una modelo o de Hugh Jackman. "La clave está en adoptar y seguir de forma rutinaria buenos hábitos de vida", explica Concepción Martínez, nutricionista deportiva.

Perder peso o definir

También es importante dirigir la dieta al objetivo deseado, perder peso o definir, en el caso de estar en un peso medio y simplemente haber perdido el hábito del ejercicio físico, según aclara la experta. En el caso de pretender una pérdida de peso, habrá que tener en cuenta cuatro factores en concreto, la alimentación, el ejercicio físico, la gestión de emociones y el descanso.

Por muy antagónico que parezca, algunos estudios revelan que hacer dieta engorda. En concreto, el estudio que se centró en los hábitos de 4.129 gemelos finlandeses, señala que las personas que hacen dieta repetidamente son más propensas a coger peso de forma acelerada y tienen una mayor probabilidad de sufrir sobrepeso. Además, el ir de dieta en dieta, sin llegar a adoptar unos hábitos saludables mantenidos en el tiempo, también es perjudicial para la mente, generando frustración que deriva en ansiedad y un aumento de cortisol, lo que a su vez repercute directamente en el aumento de peso, según varias investigaciones.

Planifica el menú por adelantado

"Ponerse a cocinar, improvisando, cuando se siente hambre, es una de las peores cosas que se pueden hacer si se pretende perder peso", subraya Martínez. Para seguir una dieta y mantener unas rutinas en la alimentación, sin caer en los atracones o en un abuso de procesados o dulces, es importante planificar los menús con antelación, respetando las horas y los tiempos. Lo ideal es hacer un menú semanal para asegurarse de cubrir todas las necesidades alimenticias en cuanto a nutrientes.

Saciarse con fruta y verdura

Es normal que pueda enterar hambre entre horas, por mucho que se planifiquen las comidas con antelación. Lo mejor para picar entre horas y saciarse sin afectar a la pérdida de peso, es comer frutas o verduras. Alimentos que suelen contener mucha agua y fibra, lo que ayuda con la digestión, previene el estreñimiento y la retención de líquidos. Además, varias investigaciones vinculan la ingesta de estos alimentos con un estilo de vida saludable y un peso adecuado. 

La OMS recomienda consumir un mínimo de 400 gramos de frutas y verduras al día, una cifra bastante alejada a la media española, que según la Encuesta Nacional de Salud Españael 67,67% de los españoles come fruta fresca al menos una vez al día y el 6,63% comen verdura, ensaladas u hortalizas a diario. Además, no hace falta poner límites en el consumo de estos alimentos, según destaca la nutricionista.

La importancia de descansar

Dormir bien afecta directamente a la bajada de peso, y además, descansar correctamente permite regular el metabolismo. Además, al reducir los niveles de estrés, reduce la ansiedad y los niveles de cortisol en el organismo, vinculados directamente al aumento de peso. "Llevar una rutina de comidas y de ejercicio físico, va a repercutir directamente en la calidad del sueño, favoreciendo el descanso", apunta Martínez.

Evita los ultraprocesados

Las hamburguesas, las lasañas de supermercado y las pizzas están deliciosas, pero el consumo habitual de estos alimentos no es nada saludable y puede ser nefasto para el organismo, ya que su consumo puede desplazar la ingesta de otros productos más saludables con nutrientes que son necesarios para el cuerpo. Además, muchos estudios relacionan el consumo de estos alimentos con la obesidad y el sobrepeso que sufren los países desarrollados.

Además, estos alimentos y por ejemplo, la ingesta de grandes cantidades de carne, están relacionadas con un mayor riesgo de cáncer y síndrome metabólico. "Son calorías vacías y grasas trans que no aportan nada al organismo. Las seguimos consumiendo por su sabor, nada más", aclara Martínez.

Ejercicio físico

Por último, el ejercicio físico es clave para bajar de peso. No hace falta machacarse en el gimnasio o llevar rutinas como para ser Míster Olympia. Bastaría con moverse entre 30 y 50 minutos al día, subiendo las escaleras en vez de tomar el ascensor o haciendo un tramo de las rutinas de ir al trabajo andando. La OMS es tajante, la inactividad física es el cuarto factor de riesgo en lo que respecta a la mortalidad mundial. 

La combinación de actividad física y dieta saludable, es el tándem perfecto cuyos resultados sobre la pérdida de peso están demostrados científicamente. Una rutina que quizás de primeras cueste adoptar, sobre todo si es la primera vez, pero que a la larga aumenta la esperanza de vida y a medio plazo, mejora la calidad de vida.

FUENTE: https://www.elespanol.com/ciencia/nutricion/20220101/trucos-funcionan-perder-peso-partir-ano-nuevo/638936176_0.html

domingo, 26 de diciembre de 2021

Consejos básicos en nuestra vida diaria para tener un año bueno

LISTA DE DESEOS

Estos son los propósitos saludables de los españoles para 2022

Cuidar más la salud emocional, llevar una alimentación más saludable, evitar la automedicación o cuidar las relaciones familiares son algunos de ellos



Este año todavía sigue marcado por los efectos de la crisis sanitaria y económica. Un año de incertidumbre en el que la pandemia ha continuado recordando la importancia de cuidar de la salud física y emocional de los españoles, ya que, como reflejan los resultados extraídos del IV Estudio de Salud y Estilo de Vida de Aegon, casi para el 80% de los encuestados tener una buena salud física y emocional es la principal prioridad para tener una vida feliz.

 

En este estudio se señala la preocupación constante que tienen los españoles por cuidar su salud. Sin embargo, todavía hay asignaturas pendientes en materia de salud y bienestar, y qué mejor momento para decidirse a adquirir nuevos hábitos saludables que el comienzo del 2022. Según el IV Estudio de Salud y Estilo de Vida, estos son los propósitos más deseados por los españoles para este próximo año.

Salud mental, todavía mucho camino por recorrer


Aunque, a grandes rasgos, la salud emocional es evaluada de manera positiva por los españoles, pues más del 63% la valora con un 7 o más, llama la atención al ser una proporción significativamente menor respecto a la valoración del estado de salud en general. Es más, el 36,6% de los encuestados considera que su bienestar emocional ha empeorado.

 

Esta caída se ha visto más acentuada en mujeres y también se ve reflejada en otros datos preocupantes, como la presencia de estrés en siete de cada diez españoles, especialmente en los más jóvenes y las mujeres; así como la ideación suicida en el 15% de los encuestados.

Para poder poner remedio a esta situación, no cabe duda de que en muchas ocasiones es necesaria la intervención de profesionales, algo que todavía no está interiorizado del todo por los españoles, pues solamente el 20,8% ha acudido a un psicólogo.

Las consecuencias de no llevar una alimentación saludable, desconocidas por muchos


El Estudio de Aegon desvela que el 2021 también ha quedado marcado por una preocupante caída del 21% de población española que cree llevar una alimentación saludable respecto al año anterior. Esta tendencia a la baja refleja la falta de concienciación para muchos de lo que puede implicar no cuidar su alimentación.

 

Cabe destacar que la pandemia también ha influido en los hábitos de alimentación de los españoles, ya que para más del 25% ha sido un factor condicionante en la mejora o descuido de su alimentación. Asimismo, el porcentaje agregado de personas que presentan sobrepeso y obesidad es del 55%, un dato especialmente preocupante si se tiene en cuenta el volumen de enfermedades asociadas al sobrepeso.

Otro hábito que acompaña de manera indiscutible a la alimentación es tener una vida activa y hacer ejercicio físico de manera regular, algo que también ha empeorado para el 32,3% de las personas encuestadas.

Automedicación, algo que no debemos descuidar


Si bien es cierto que, durante los meses más duros de la pandemia, prácticas tan peligrosas como la automedicación sin prescripción médica se vieron reducidas de manera significativa, este 2021 se ha apreciado un ligero repunte. En concreto, casi uno de cada cuatro españoles reconoce automedicarse, como así lo indica el estudio.

 

A pesar de que se trata de un ligero repunte, Belén González, directora de Salud de Aegon, advierte que "la sociedad no debe bajar la guardia en este aspecto, debido a las graves consecuencias que puede tener la salud".

Cuidar más las relaciones con los que más nos importan


Existe una percepción mayoritaria de que la situación de la pandemia ha cambiado las relaciones personales a peor, algo especialmente importante teniendo en cuenta que tener buena relación con pareja e hijos (65,8%) y con familiares y amigos (50,7%) son algunos de los factores más importantes para la felicidad de los españoles.

 

A pesar de darle tanta importancia, el estudio advierte que más del 30% de los españoles afirma haberse sentido más solo en los últimos doce meses respecto a 2020. En concreto, quienes han visto empeorada su situación económica (42,1%), las mujeres (37,9%) y los habitantes de poblaciones con más de 500.000 habitantes (37,4%) son los colectivos que afirman haberse sentido más solos este año que el año anterior.

 

Ya lo afirma Belén González: "2022 puede ser la excusa perfecta para poder darle una vuelta y tomarse en serio todos esos propósitos de año nuevo, que muchas veces acaban perdiendo importancia una vez acaban estas fechas tan señaladas"

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FUENTE: https://www.alimente.elconfidencial.com/bienestar/2021-12-13/propositos-saludables-de-los-espanoles-para-2022_3338443/

lunes, 20 de diciembre de 2021

Los pescados perfectos para tu dieta

 


Estos son los 5 pescados más saludables que existen: indispensables en tu dieta

En unas fechas en las que las comidas con familiares y amigos son comunes, optar por ciertos alimentos ayuda a mantener un equilibrio.


En estas fechas, los excesos en la mesa están a la orden del día. Entre las comidas de empresa, las de los amigos de toda la vida y los eventos familiares, las Navidades se convierten en un período en el que, por lo general, la mayor parte de nosotros acabamos comiendo y bebiendo más de lo aconsejable. En ese contexto, elegir bien algunos platos puede minimizar los efectos negativos de estos excesos que, a buen seguro, muchos cometeremos.

No hay duda de que la gastronomía española ofrece platos y productos que son muy saludables y que pueden generar impactos positivos en nuestro organismo. Como es bien sabido, la dieta mediterránea es considerada una de las más sanas del mundo, y en ella tienen cabida desde el aceite de oliva hasta los pescados, pasando por muchos otros, como determinadas carnes y otros productos de la tierra.

El pescado es uno de los alimentos que no deben faltar en las dietas de quienes quieren seguir un estilo de vida saludable. De hecho, el Ministerio de Sanidad recomienda consumir entre 3 y 4 raciones de pescado por semana, por su alto aporte de proteína, vitaminas, minerales y ácidos grasos omega 3, de los cuales hemos hablado largo y tendido en EL ESPAÑOL.

Unas recomendaciones que no debemos pasar por alto en estas fechas de descontrol alimentario, ya que, como nos cuenta la nutricionista Ana Sánchez, "las grasas más saludables que aportan los pescados ayudarán a compensar la grasas saturadas de los abusos de embutidos y azúcares simples. Además, el omega 3 del pescado ayuda a bajar la grasa abdominal y disminuir la aterosclerosis".

Su versatilidad y amplia variedad permiten que el pescado se pueda incluir con facilidad en nuestros menús navideños. Si queremos incluirlos en los entrantes, podemos optar por diferentes formatos, como una brocheta de pescado con verdura o una deliciosa sopa de pescado. Si preferimos tomarlos como plato principal, podemos prepararlo al horno, en papillote o simplemente a la plancha con un chorrito de aceite o con alguna salsa suave.

El salmón

El salmón es un pescado muy popular y se le reconoce como uno de los más saludables. Además, es muy versátil y se puede consumir crudo, en conserva o cocinado. Es muy rico en grasas saludables, con 2,5 gramos de omega 3 por cada 100.

Entre sus beneficios, podemos destacar que ayudan a reducir significativamente el nivel de colesterol de lipoproteínas de baja densidad o LDL (comúnmente conocido como "malo") y estimulan la producción de colesterol "bueno", fortalecen el músculo cardíaco y normalizan el funcionamiento de todo el sistema cardiovascular. Además, es rico en antioxidantes que ayudan a prevenir procesos inflamatorios o a ralentizar el envejecimiento. También aporta una buena cantidad de vitaminas B6, B12, D, y E.

El atún

Al igual que el salmón, se trata de pescado azul. En nuestro país, se comercializan solo cinco de las muchas especies que existen. Todas ellas se caracterizan por ser una buena fuente de ácidos grasos omega 3 (1,29 gramos por cada 100), aunque en menor medida que el salmón.

Además, también es rico en proteínas, en vitaminas B y vitamina D, que son esenciales para la salud de la piel y los huesos, y contiene todos los aminoácidos esenciales. De esta forma ayuda a mantener en buena salud tanto nuestro sistema cardiovascular como el musculoesquelético. Otra ventaja es que está completamente libre de carbohidratos y prácticamente no contiene grasas (menos de 1 gramo por cada 100).

Bacalao

En este caso, nos encontramos ante un pescado blanco, lo que se debe a que su carne es magra. Una de las ventajas de esta especie es que incluye algunos nutrientes que no siempre resultan fáciles de encontrar en otros alimentos, como el selenio, pero también vitamina D y omega 3.

"El selenio es imprescindible para la integridad de las células, pues participa en su protección frente a los agentes que puedan oxidarlas y, por lo tanto, destruirla. Este mineral no abunda en muchos alimentos, pero, en cambio, tan sólo 200 gramos de bacalao cubren del 60% al 70% de la cantidad diaria recomendada de selenio", señala la Fundación Española del Corazón.

Dorada

Es uno de los más típicos en nuestra gastronomía y que puede encontrarse en aguas del Mediterráneo. Se trata de un pescado semigraso de bajo valor calórico y una fácil digestibilidad. Su consumo aporta algunos nutrientes interesantes como selenio y fósforo.

Sin embargo, la proporción de vitaminas es inferior en comparación con otras especies. Entre las vitaminas del grupo B, tan sólo merece mención especial la B12 y niacina o vitamina B3. Respecto a las vitaminas liposolubles, tiene un contenido apreciable de vitamina D y E. Entre las funciones de esta última destaca su acción antioxidante que constituye un factor protector frente a ciertas enfermedades degenerativas, enfermedades cardiovasculares y cáncer.


Lubina

La lubina es uno de los pescados blancos más magros. Con sus 1,3 gramos de grasa por 100 de carne, es un alimento ideal para quienes quieran controlar controlar el número de calorías que ingieren.

Entre otras características, destaca por su elevado contenido en proteínas de alto valor biológico, así como enalgunas vitaminas y minerales. Su carne aporta selenio, importante para la reproducción, la función de la glándula tiroidea, la producción de ADN, y fósforo, necesario para producir energía y llevar a cabo muchos procesos químicos importantes.

FUENTE: https://www.elespanol.com/ciencia/nutricion/20211220/pescados-saludables-existen-indispensables-dieta/635436886_0.html

miércoles, 15 de diciembre de 2021

La alimentación más saludable para el cerebro

 


Estos son los alimentos que ayudan a rejuvenecer el cerebro y a mantenerlo sano

Hábitos como el ejercicio físico, dormir lo necesario o mantener la actividad intelectual también ayudan contra el envejecimiento cerebral.


El cerebro es un órgano que, al igual que el resto de nuestro cuerpo, envejece con el paso de los años. Si todos deseamos mantenernos más jóvenes no es solo porque nos disgusten las arrugas, sino también para evitar las múltiples enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

Las previsiones indican que en el año 2050 un 25% de la población europea tendrá más de 65 años y el número de personas con más de 80 años se va a triplicar. Pero, ¿existe una fuente de la juventud para nuestro cerebro? Aunque posiblemente nada nos haga retroceder en el tiempo, podemos intentar envejecer de manera saludable y reducir el efecto que tiene el paso de los años.

¿Qué es el envejecimiento?

El envejecimiento podría definirse como el conjunto de cambios que ocurren con la edad y provocan una disminución de nuestras capacidades fisiológicas, motoras y cognitivas. El primario es gradual e inevitable y se produce a lo largo de nuestra vida. El secundario o prematuro, viene desencadenado por el padecimiento de ciertas enfermedades o el abuso de sustancias, y se puede prevenir.

La edad cronológica (la del certificado de nacimiento) indica el tiempo que ha transcurrido desde nuestro nacimiento. Sin embargo, existe también la edad fisiológica, que depende de la condición de nuestro organismo y puede ser menor a la cronológica (si nos cuidamos) o mayor (si tenemos malos hábitos).

El envejecimiento del cerebro

Con la edad, el tamaño del cerebro disminuye, perdemos neuronas y se altera la producción de hormonas y neurotransmisores. Sin embargo, el cambio más importante que se produce es la pérdida de muchas de las conexiones entre las neuronas, unas células de larga vida que no se dividen y, por lo tanto, difícilmente se regeneran.

Otra consecuencia del envejecimiento cerebral es la acumulación de proteínas en forma de agregados que tienden a depositarse tanto dentro como fuera de las neuronas. Esto puede desencadenar el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas relacionadas con la edad, como la enfermedad de Alzheimer o el párkinson.

Conviene aclarar que lo que comúnmente se denomina como demencia senil es un término obsoleto. El envejecimiento no implica necesariamente la aparición de una demencia o pérdida importante de memoria. Si existe una pérdida significativa de la capacidad de memoria y aprendizaje, estaría relacionada con una enfermedad específica y no con el envejecimiento normal del cerebro.

Medidas para frenar el envejecimiento

La dieta es esencial para envejecer de forma saludable. La más recomendada es la mediterránea, que brevemente implica un bajo consumo de carnes y aves de corral, un consumo de bajo a moderado de lácteos, una cantidad moderada de alcohol (vino) y grasas (aceite de oliva), y una alta ingesta de verduras, legumbres, frutas, cereales y pescado.

Se ha comprobado que la dieta mediterránea reduce el riesgo de padecer fallos cognitivos y enfermedades como el alzhéimer. Además, la restricción calórica o limitación de las calorías que ingerimos puede ayudar a retrasar el envejecimiento.

Además de cuidar lo que comemos, es recomendable dormir 8 horas al día. El mantenimiento de un buen ciclo vigilia-sueño es esencial para muchas funciones cerebrales, por ejemplo para la eliminación de las toxinas del cerebro que se han acumulado durante el día. Mientras dormimos, el espacio que existe entre las neuronas aumenta, facilitando su limpieza y buen funcionamiento. Por lo tanto, mantener un sueño reparador favorece un envejecimiento más saludable.

El ejercicio regular y la actividad física son claves para disminuir los efectos del envejecimiento. Estudios clínicos indican que el entrenamiento físico con intensidad moderada juega un papel neuroprotector, ralentizando la disminución del volumen del cerebro y mejorando su funcionamiento. Concretamente, el ejercicio aeróbico mejora la función cognitiva, no sólo durante el envejecimiento sino también en personas que sufren enfermedades neurodegenerativas.

Por otra parte, se ha comprobado que aquellas personas que poseen un nivel educativo más alto o que mantienen una cierta actividad intelectual –leer, estudiar o adquirir nuevas habilidades– tienen una menor predisposición a desarrollar demencia. La base de esta neuroprotección está asociada a la formación de nuevas conexiones entre las neuronas.

Otros hábitos saludables también pueden ayudarnos a evitar los efectos del envejecimiento prematuro. Sin ir más lejos, mientras que una ingesta abundante de alcohol corre el riesgo de inducir fallos cognitivos, otras bebidas alcohólicas pueden ser beneficiosas para mantener una buena salud mental. El vino, por ejemplo, tiene un alto contenido en polifenoles, que tienen acción antinflamatoria y antioxidante.

Definitivamente, el tabaco es un hábito que se debe evitar, ya que se ha relacionado con la aceleración del envejecimiento y la aparición de problemas cognitivos y demencia.

Tampoco hay que perder de vista los factores de riesgos relacionados con enfermedades crónicas altamente prevalentes en personas de avanzada edad. El mantenimiento de la actividad e integridad del cerebro dependen, en buena parte, de los vasos sanguíneos que mantienen una buena irrigación. La hipertensión, la aterosclerosis y los niveles elevados de colesterol incrementan las posibilidades de desarrollar fallos cognitivos, ictus y demencia.

A esto se suma que la diabetes y la obesidad afectan al metabolismo de la glucosa y generan resistencia a la insulina. Ambas alteraciones podrían provocar daños crónicos a las neuronas y acelerar el envejecimiento cerebral.

Los trastornos del estado de ánimo tampoco ayudan. La depresión es un desorden emocional muy común en personas mayores y es producida por un desequilibrio en los neurotransmisores, que son las moléculas que usan las neuronas para comunicarse. Este desajuste podría traducirse en un mal funcionamiento del cerebro a largo plazo, lo que aceleraría el envejecimiento cerebral.

En síntesis, la clave para mantener un cerebro sano y joven es la misma que para el resto del organismo. Es decir, hay que mantener una dieta sana, dormir las horas suficientes, evitar el consumo en exceso de alcohol, huir del tabaco y el estrés, realizar ejercicio moderado, y evitar el desarrollo de otras enfermedades o, al menos, mantenerlas bajo control.

*Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation.

*Inés Moreno González, autora e investigadora Ramón y Cajal en Enfermedades Neurodegenerativas.

*Antonia Gutiérrez, autora e investigadora Principal del Centro de Investigación Biomédica en Red en Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED).

FUENTE: https://www.elespanol.com/ciencia/nutricion/20210717/alimentos-ayudan-rejuvenecer-cerebro-mantenerlo-sano/596441046_0.html