domingo, 24 de noviembre de 2019

La importancia y beneficio de la soledad





Pasar tiempo a solas es la mejor manera de descansar, incluso si eres extrovertido

Consejos de los expertos para disfrutar al máximo de una soledad reparadora en el ámbito físico y emocional



Pasar tiempo a solas es la mejor manera de descansar, incluso si eres extrovertido
Encontrar espacios de soledad a menudo tiene efectos reparadores (baona / Getty Images)




¿Descansamos lo suficiente? ¿Cuál es la mejor forma de hacerlo? ¿Cuántas horas de reposo necesitamos en realidad? Cuando pensamos en recargar pilas, ¿nos referimos a las del cuerpo o a las de la mente? Una encuesta reciente llevada a cabo entre 18.000 personas de 134 países ha concluido, entre otras cosas, que el tiempo que pasamos a solas es el que más descanso nos proporciona, incluso entre las personas que se consideran extrovertidas.


Al parecer, para descansar de verdad, tengamos un carácter más o menos sociable, necesitamos pasar más tiempo con nosotros mismos. En este sentido, los participantes del estudio, realizado por la BBC y Hubbub –un grupo internacional de académicos, artistas, poetas y expertos en salud mental–, mostraron una clara preferencia por descansar sumergiéndose en actividades que no implicaban compañía. Ver a los amigos o a la familia, charlar o tomar algo con otras personas fueron ocupaciones consideradas mucho menos restauradoras por los encuestados.

El tiempo que pasamos a solas es el que más descanso nos proporciona, según un amplio estudio. vikialis / Getty Images/iStockphoto
El tiempo que pasamos a solas es el que más descanso nos proporciona, según un amplio estudio. vikialis / Getty Images/iStockphoto      

La necesidad de desconectar es independiente del carácter de cada persona



Si hasta el momento solía pensarse que solo las personas introvertidas necesitaban soledad para recargar pilas, este estudio británico ha descubierto que también el descanso de los extrovertidos pasa por conectar consigo mismos. Así, leer, pasar tiempo en la naturaleza, estar solo, escuchar música o no hacer nada en particular fueron las actividades de descanso más escogidas por los participantes de dicha encuesta.
La psicóloga y psicoterapeuta Pilar Sanz afirma en este sentido que “la mejor forma de descansar es el silencio interior. En esta era se anhela la desconexión, pero lo que necesitamos de verdad es conectar; conectar con nosotros; conectar con nuestra esencia para desconectar del personaje”.
Silvia Congost, psicóloga y autora de A solas (Zenith), una obra que reivindica las bondades del reencuentro con uno mismo, explica que, a pesar de que sus beneficios están más que demostrados, la soledad todavía tiene mala prensa. “Básicamente porque la relacionamos con el fracaso y la vergüenza. Al ser seres sociales, el hecho de estar solos nos lleva a sentirnos abandonados, desamparados y eso, a ojos de los demás, pensamos que será interpretado como una señal de ser poco importantes y valiosos. Pero todos tenemos la capacidad y la necesidad de llevarnos bien cuando nos quedamos solos con nosotros mismos”, comenta. 
El monje zen Shunmyo Masuno, autor de El arte de vivir con sencillez (Urano) explica en su libro que en Japón se utiliza el concepto “tener una morada en la montaña” para referirse a un estilo de vida que nos permita alejarnos de vez en cuando del mundanal ruido: “Leer mientras escuchas el canto de los pájaros y la corriente del agua. Disfrutar de una copa de sake mientras contemplas el reflejo de la luna en la copa (…)”.
Para los monjes budistas zen, la soledad en la naturaleza es el estilo de vida ideal, pero como observa Masuno en uno de los capítulos de su obra, “en realidad es todo un desafío. Adaptando el concepto de tener una morada en la montaña a la vida moderna, incluso sumido en el barullo de la ciudad, el monje y famoso maestro del té Sen no Rikyu acuñó la frase “reclusión en la ciudad”. Tener un lugar donde poder desconectar de los demás y pasar un tiempo a solas y donde poder recuperar la libertad de espíritu”.




Viajar en soledad puede ayudar a recuperar la libertad de espíritu. Chalabala / Getty Images/iStockphoto
Viajar en soledad puede ayudar a recuperar la libertad de espíritu. Chalabala / Getty Images/iStockphoto

Los beneficios de la soledad


Y es que, a veces, puede resultar difícil encontrar estos espacios de soledad en los que recargarse: ¿quién tiene tiempo para ello? Como señala este autor japonés, en ocasiones no hace falta más que una pequeña pausa en mitad de la jornada para notar los efectos reparadores de la soledad. “Un día de estos, busca diez minutos. No necesitas más. Intenta buscar un espacio para el vacío, para dejar de pensar. Solo procura despejar la mente, sin dejarte atrapar por las cosas que te rodean”, apuna.

Numerosos estudios señalan que pasar tiempo a solas −y en este punto quizá conviene recordar que es muy diferente buscar esos momentos a estar forzosamente solo− también favorece la empatía, incrementa la productividad, ayuda a reducir problemas de comportamiento en los niños, es un estímulo para la creatividad y fortalece la resiliencia.
Pilar Sanz afirma que la sociedad del siglo XXI tiene una marcada tendencia a la acción, a la inmediatez, a la intervención, a lo externo y a la distracción que nos aleja del silencio y de la conexión con nosotros mismos: “Creo que existe una gran falta de descanso físico, mental y emocional”, advierte, “y muchas de las consultas en psicoterapia tienen que ver con eso”.





El descanso también pasa necesariamente por dormir las horas suficientes. PeopleImages / Getty Images       
El descanso también pasa necesariamente por dormir las horas suficientes. PeopleImages / Getty Images

Sanz señala a las nuevas tecnologías y a las redes sociales como uno de los elementos que más perturban el descanso, el silencio interior: “Antes, discutías con tu novio y te ibas a casa. Los dos teníais un espacio donde pensaros, sentiros, tomar distancia física, mental y emocional. Descansar. Y, tras consultar con la almohada, retomar. Ahora, no hay espacio para consultar a la almohada, porque se sigue en sesión continua por las distintas redes”.

Esta psicoterapeuta resalta la importancia de aprender a autorregularnos para conectar con nosotros mismos, y proveernos de los espacios imprescindibles para recargar el cuerpo y la mente. Se descansa a solas, explica, cuando se ha aprendido a estar a solas con uno mismo. Y esa educación empieza en la infancia: “Es importante que no enseñemos a los niños a calmarse con la tablet o con chuches, por ejemplo”.
Conectar con nuestro espacio interior



Los expertos recomiendan recurrir tanto a estímulos internos como externos para fomentar el descanso en soledad. Algunos de ellos, según Pilar Sanz, pueden ser escuchar una música monótona, como los mantras; mantener un entorno ordenado, limpio, ventilado; pasar tiempo en la naturaleza; rodearse de olores que evoquen un entorno natural con inciensos o velas, utilizar la respiración consciente...
 
La naturaleza es ideal para adquirir un estado de armonía interna y calma mental. Wanda films
La naturaleza es ideal para adquirir un estado de armonía interna y calma mental. Wanda films

El descanso también pasa necesariamente por dormir las horas suficientes y así regenerar el sistema nervioso, algo que puede resultar difícil si vivimos acelerados.

“Cuando no puedo estar a solas conmigo, me cuesta meditar, me cuesta estar en silencio, y al final me cuesta dormir… porque la mente no descansa y no permite al sistema relajarse. Nuestro cerebro no distingue ficción de realidad, y si recibe el estímulo de activarse porque hay un peligro, real o imaginario, no puede distinguir uno de otro y pone en marcha al cuerpo para la defensa automática. Cuando se está en este estado y nos vamos a dormir, el sueño no es reparador, y uno se levanta y sigue agotado. En estos casos yo recomiendo incluir una actividad física consciente que te vaya ayudando a conectar contigo a través del cuerpo y facilite que se deje de alimentar con “comida basura”, concluye Sanz.
Silvia Congost afirma, por su parte, que son ideales los espacios de silencio y aislamiento, “la naturaleza o cualquier entorno que nos aporte paz y nos conecte con una sensación de armonía interna y calma mental. Se trata de lograr detenernos y sentir la vida que llevamos dentro. Las actividades que nos ayudan a conectar con este espacio interior de cada uno, con el cuerpo, con nuestras células, con nuestras emociones van muy bien, pero al final, uno se da cuenta que se trata de ir más allá. Cuando eres capaz de conectar con esa parte interna tuya, puedes estar en medio de un concierto y volver allí en cuestión de segundos, y pasar de sentir emociones de rabia, enojo o frustración a conectar con una paz de lo más profunda y sincera”.
  
“En nuestra sociedad existe una gran falta de descanso físico, mental y emocional”




FUENTE: https://www.lavanguardia.com/vivo/psicologia/20191027/47959175760/pasar-tiempo-soledad-descansar-cuerpo-mente-extrovertido.html







miércoles, 16 de octubre de 2019

El grave problema contemporáneo del sobrepeso



El cambio de dieta y estilo de vida disparará el exceso de peso en 2030

Una revisión científica cifra el sobrecoste para el sistema en casi 3.000 milllones 



El cambio de dieta y estilo de vida disparará el exceso de peso en 2030


La epidemia de la obesidad y el sobrepeso lleva años al alza —casi se han triplicado los casos desde 1975, según la Organización Mundial de la Salud (OMS)— y las perspectivas de futuro son poco halagüeñas, también en España. Una investigación del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) de Barcelona, que ha revisado medio centenar de estudios sobre la prevalencia del exceso de peso en España, concluye que ocho de cada 10 hombres y el 55% de las mujeres tendrán sobrepeso u obesidad en 2030. “Si la tendencia se mantiene”, señalan los investigadores, España tendrá más de 27 millones de personas con exceso de peso dentro de 11 años. El estudio, publicado en la Revista Española de Cardiología, apunta, además, que esta imparable epidemia supondrá un sobrecoste de 3.000 millones de euros para el sistema de salud.

El consumo excesivo de alimentos con alto contenido en grasas y en azúcares, la ausencia de frutas y verduras en la dieta, los hábitos sedentarios y la escasez de ejercicio físico agudizan el aumento de peso. No se trata de una cuestión estética, martillean los expertos. Es una cuestión de salud. Detrás del exceso de peso se esconde un elevado riesgo de sufrir numerosas enfermedades como la diabetes, la hipertensión, el ictus o el cáncer.


Los investigadores del IMIM de Barcelona revisaron toda la literatura científica sobre epidemiología de obesidad y sobrepeso en España entre 1987 y 2014 para aproximar la cifra real del exceso de peso dentro del territorio. Los resultados revelaron que en 2016, el 70% de los hombres y el 50% de las mujeres tenían exceso de peso. “Ahora hay 24 millones de personas con exceso de peso, tres millones más que hace una década. En un escenario conservador, si esta tendencia se mantiene, habría otros tres millones más en 2030”, avisa Albert Goday, endocrinólogo del hospital del Mar y autor de la investigación.

Según el estudio, el 80% de los hombres y el 55% de las mujeres en edad adulta tendrán sobrepeso u obesidad. Eso, si la tendencia no se tuerce más. “Las estimaciones las hemos hecho sobre un escenario de si se estabiliza el crecimiento”, avisa Goday. Entre 1987 y 2014, el aumento anual del sobrepeso fue del 0,28% entre los hombres y el 0,10% en las mujeres; el incremento de la obesidad osciló entre el 0,50% en ellos y el 0,25% en ellas. “En los hombres, el exceso de peso es más corriente hasta los 50 años. A partir de ahí, aumenta más la obesidad entre las mujeres. Son cuestiones relacionadas con el metabolismo hormonal. A partir de una edad, a las mujeres les cuesta más controlar su peso”, dice el médico.

Los expertos sostienen que cualquier pérdida de peso, por pequeña que sea, reduce el riesgo de contraer alguna de las enfermedades asociadas. "Es evidente que la obesidad es un problema pluripatológico. No vamos a encontrar la llave ni la vacuna de un día para otro, pero cualquier pequeña intervención ayudará a reducir el riesgo. Aunque uno piense que ha hecho un esfuerzo enorme y solo ha bajado cuatro kilos cuando necesita bajar muchos más, que sepa que con esos cuatro kilos menos ya está reduciendo el riesgo", señala el endocrinólogo del hospital del Mar.

Los investigadores del IMIM también han puesto el foco en el impacto económico que tienen estas patologías para el sistema sanitario. El exceso de peso siempre va asociado al riesgo de desarrollar otras patologías y, por tanto, a requerir más atención sanitaria. y, por tanto, a requerir más atención sanitaria. “Las personas con exceso de peso tienen más ingresos hospitalarios, más cirugías, más tratamientos farmacológicos, requieren más gasto en profesionales...”, enumera Álvaro Hernáez, primer firmante del artículo. El estudio estimó que en el 2016, el sobrecoste fue de 1.950 millones de euros (524 millones más que en 2006). Para 2030, se cifró un aumento del sobrecoste que alcanzaría los 3.000 millones.

Con todo, los expertos señalan que esta tendencia se puede romper con la promoción de hábitos saludables. “Es cuestión de educación sanitaria, pero también de política de precios, como la tasa a los refrescos. Hay que dar más espacio a esos alimentos que hemos arrinconado porque curiosamente son más caros o más difíciles de cocinar”, dice Goday.
El cambio de dieta y estilo de vida disparará el exceso de peso en 2030

La Generalitat de Cataluña implantó en 2017 un impuesto sobre las bebidas azucaradas que aumentaba el precio para el consumidor entre 0,08 y 0,12 euros por envase. Un estudio de la Universidad Pompeu Fabra constató que el gravamen redujo un 15% el consumo de estas bebidas. “Vimos que cuando el precio aumenta sobre el consumidor, el consumo se reduce unas 24 kilocalorías por persona”, apunta Judit Vall, autora de ese estudio y experta en economía de la salud. "No hay una medida única para reducir la obesidad, se tiene que abordar desde diversos ámbito, pero las políticas de precios se ha demostrado que funciona. Lo que pasa es que a la industria no le interesa", agrega.

Aumentar los impuestos a los productos poco saludables es una recomendación de la OMS, pero el Gobierno español todavía no se ha decidido a aplicarlo, La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, anunció, no obstante, un etiquetado frontal de los productos —a modo de semáforo— según el valor nutricional de los alimentos. Además, apostó por desplegar medidas como la retirada de productos poco saludables de las máquinas de vending o cantinas escolares, una propuesta que ya contemplaba la ley de 2011 de Seguridad Alimentaria y Nutrición pero que, con la entrada del PP al Gobierno, quedó paralizada.

Los expertos coinciden en aplicar medidas preventivas desde la cuna, o antes. “Hay que invertir más recursos y formación en programas a largo plazo. Como implantar en los servicios sanitarios el consejo dietético preconcepcional, para las parejas que quieran ser padres, que se haga un estudio de sus hábitos,si fuman, beben o duermen bien. La obesidad no hay que atajarla a los 50. Hay que prevenirla desde el kilómetro cero”, señala Javier Araceta, profesor de nutrición comunitaria de la Universidad de Navarra. El experto advierte de que si no se mejoran las medidas, también en el entorno escolar, “el pronóstico del estudio será una realidad o incluso superado”.

“Si la industria no se une a la causa los impuestos no bastarán”

Francisco Tinahones (Córdoba, 1964) es el presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad. El médico, jefe de endocrinología en el hospital Virgen de la Victoria de Málaga, reclama más educación sanitaria para combatir la obesidad.

Pregunta. Las cifras de obesidad siguen al alza. ¿Qué sucede?
Respuesta. Si no se toma en serio este problema, no vamos a frenar este incremento. Solo donde se toman medidas severas y multisectoriales, como hizo Nueva York permitiendo carros de frutas en las calles, por ejemplo, se consigue disminuir esto.
P. ¿Falla la educación sanitaria?
R. La educación en salud es muy importante. Los estilos de vida saludables deberían estar en el currículum escolar. Hay que tomarse en serio una estrategia educativa potente. Pero al margen de esto, hay que pasar a la acción”.
P. ¿Con políticas de precios más agresivas, por ejemplo?
R. Con el tabaco, hasta que no se tomaron medidas más coercitivas, no se redujo el consumo. Hay que tomar medidas para que un producto insano tenga un gravamen impositivo o que los niños no tengan acceso a ellos en entornos escolares.
P. ¿Más tasas a estos productos será suficiente para combatir la obesidad?
R. Hay que ir en múltiples direcciones. Puedes poner impuestos a la Coca-Cola, pero habrá gente que la siga bebiendo. Hay que encontrar cierto compromiso con la industria alimentaria para que también haga productos más saludables. Es más rentable que CocaCola decida bajar el azúcar a su bebida que subir el precio un euro. Si la industria no se une a la causa, las medidas impositivas tampoco serán suficientes”.
P. El Gobierno apuesta por un etiquetado por colores, según el valor nutricional del producto. ¿Qué le parece?
R. Es tremendamente importante. Son medidas polémicas porque no es fácil ponerle el verde o el rojo a un producto pero hay que hacer un intento de consenso de los productos que no son nada saludables, ni siquiera en pocas cantidades.