martes, 31 de agosto de 2021

La Historia nos ayuda a comprender mejor el presente. Artículo que navega por la historia de la obesidad

 


                Pintura de Lucien Freud

¿CONOCES LA HISTORIA DE LA OBESIDAD?

Se dice que una persona está en sobrepeso u obesidad cuando tiene una excesiva acumulación de grasa que puede ser perjudicial para la salud[1]. Dicha concentración de grasa se produce en los adipocitos (células que forman el tejido adiposo y forman parte del tejido graso), lo que puede conducir a diferentes problemas como pueden ser la diabetes, enfermedades cardiovasculares e incluso el cáncer.

Como indica Salas Salvadó (2005) en su libro “La alimentación y la nutrición a través de la historia”, la obesidad ha tenido diferente consideración a lo largo de la historia de la humanidad. En la prehistoria sólo las mujeres que habían acumulado grasas, tenían suficiente energía como para sobrevivir a largos periodos de tiempo sin alimento, a la espera de que los cazadores volvieran con más reservas.

En la Edad Antigua las personas que presentaban obesidad eran de estatus social alto. Curiosamente en la Grecia antigua, el médico Hipócrates pudo observar que las personas obesas morían antes que las que no lo eran y apuntaba: “los obesos y aquellos que desean perder peso, deberían llevar a cabo unos fuertes ejercicios antes de la comida”. Y el gran filósofo Platón señalaba que la dieta equilibrada es aquella que contiene todos los nutrientes en cantidades moderadas y que la obesidad se asocia con la disminución de la esperanza de vida.

Galeno en la Roma del siglo II d. C. distinguía tipos de obesidad: la moderada e inmoderada y hacía alusión a cómo había conseguido adelgazar a un paciente obeso haciéndole correr.

Dando un salto al Imperio Bizantino (siglo XIV), la obesidad se atribuía a la abundancia de alimentos, poco ejercicio y a lo que llamaban crisis del cuerpo. El remedio para la obesidad consistía en tomar frutas, verduras, pescado y pollo. Hace alrededor de setecientos años los médicos ya aconsejaban lo que hoy en día para tener una alimentación sana y combatir la obesidad.

En la cultura cristiana antigua se condenaba la glotonería al relacionársela con la obesidad, sin embargo, en los siglos XVI y XVII el sobrepeso y obesidad tenían connotaciones positivas al relacionarse con la fecundidad y atractivo sexual. Ejemplo de ello nos dejó Rubens, cuyas modelos debían pesar más de 90 kilos.

Es a finales del siglo XVIII cuando los médicos intuyen el desequilibrio calórico como causante de la obesidad y la consideración de esta como una enfermedad.

En el siglo XIX, Chambers, autor de la obra Corpulence, or excess of fat in the human bodi (1850), mencionado en “La obesidad a través de la historia”, hablaba de normalidad y sobrepeso gracias a los datos obtenidos en 2.560 varones sanos y afirmaba: “si un hombre excede considerablemente el promedio de peso en relación con otros de la misma estatura, nosotros nunca debemos juzgar que este excesivo peso depende del músculo o del hueso sino del tejido adiposo”.

Gregorio Marañón (1887-1960), médico endocrinólogo estudió la obesidad y admitía la multifactorialidad de esta enfermedad, se aproximaba al concepto actual de síndrome metabólico y enfatizaba la importancia de adelgazar haciendo alusión a la necesidad de prevenirla. Llegó a decir: “El obeso adulto, constituido, debe tener en cuenta que un adelgazamiento no será obra de un plan médico, sino de un cambio total de régimen de vida”. En estos años se importa de Estados Unidos una moda en la que se exalta el cuerpo delgado, algo que Gregorio Marañón defendía por motivos médicos.

Los avances en el estudio de la obesidad se dan en la segunda mitad del siglo XX, tras la segunda Guerra Mundial, liderados por Estados Unidos. Es en estos años cuando se comienzan a desarrollar métodos de modificación de la conducta de la alimentación. A pesar de todos los avances y diferentes estrategias para combatir la obesidad desarrollados en esos años, la recuperación del peso perdido ha sido una constante independientemente de los métodos utilizados.

Las recomendaciones básicas como equilibrio en la ingesta calórica, así como incrementar la actividad física, han sido recurrentes desde entonces y prevalecen en nuestros días. Otros métodos como la modificación conductual, la terapia o los fármacos se han puesto en práctica en muchos pacientes. Los avances tecnológicos y en medicina han promovido el uso de la cirugía bariátrica, una técnica muy agresiva que confirma el fracaso de otros tratamientos.

A partir de 1994, con el descubrimiento de la leptina de la mano de Friedman, de la Rockefeller University (Estados Unidos) se produce una gran investigación en genética relacionada con la obesidad. Ahora mismo se conocen más de cuatrocientos genes que podrían estar relacionados con la obesidad.

Tras la segunda guerra mundial, se pone de moda la delgadez llegando hasta nuestros días. Esto ha hecho que se vea mal la obesidad a nivel social y cultural, recayendo sobre las personas que lo padecen una gran responsabilidad. Y no sólo queda ahí, esta exaltación de la delgadez ha traído consigo distintos trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia y la bulimia.

En encuestas a médicos en un estudio realizado en 1969, la visión negativa de la obesidad era generalizada en ellos hasta el punto de considerar a estos pacientes intratables y cuya obesidad se debía a la falta de control. El reconocimiento de la existencia de factores genéticos ha favorecido el cambio en esta actitud médica, disminuyendo la culpabilización del paciente.

Hoy en día la obesidad da una forma al cuerpo que no es considerada atractiva y se asocia a determinados roles como el de una persona vaga, perezosa, descuidada, o se le atribuye un papel cómico o un carácter o bien amable o bien negativo, lo que puede llevar a las personas que padecen obesidad a ser excluidas socialmente, además de minar su autoestima.

Cómo nos afecta el sobrepeso y obesidad es lo que nos ayuda a encontrar la motivación para conseguir controlar el peso. ¿Cómo te afecta? ¿Cómo te sientes? ¿Qué es lo que quieres hacer? Comenzamos un nuevo curso!!



[1] Definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS). https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight


lunes, 26 de julio de 2021

Las sardinas y sus beneficios en nuestra dieta diaria

 

Sardinas, el bocado de oro: éste es el nuevo beneficio de comerlas cada día

Un estudio determina que consumirlas a diario aporta nutrientes que ayudan a prevenir la enfermedad metabólica más prevalente.





Un estudio liderado por la profesora e investigadora de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) Diana Díaz Rizzolo ha descubierto que el consumo regular de sardinas tiene un efecto preventivo ante la diabetes tipo 2, la enfermedad metabólica más prevalente en España.

Según el estudio, nutrientes presentes en la sardina en altas cantidades, como la taurina, el omega 3, el calcio y la vitamina D, tienen un rol protector ante esta enfermedad, que afecta en torno a un 14% de la población española mayor de 18 años, como indicó el pasado jueves la UOC en un comunicado.

Rizzolo pone en valor este descubrimiento científico, ya que el consumo de sardina no solo es asequible económicamente y fácil de encontrar, sino que es seguro y preventivo ante la diabetes tipo 2: "Es fácil recomendar su consumo desde la consulta médica y asumible por parte de la población", ha declarado.

En la investigación también han participado investigadores del Laboratorio de Investigación en Diabetes y Obesidad y del Grupo de Investigación en Atención Primaria, ambos del IDIBAPS; del Institut Hospital del Mar d'Investigacions Mèdiques (IMIM) y del Fatty Acid Research Institute de Estados Unidos.

También han participado expertos de la Universidad de Barcelona (UB), del Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM), situado en Madrid, y del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínic de Barcelona.

Dos latas de sardinas

El estudio, cuyos resultados se han publicado en abierto en la revista Clinical Nutrition, incluyó 152 pacientes de tres centros de atención primaria, de 65 años o más, y con prediabetes, con unos niveles de glucemia en ayunas entre 100-124 mg/dl.

Todos los pacientes entraron en un programa nutricional enfocado a disminuir el riesgo de padecer la enfermedad, pero solo el grupo de intervención añadió a su dieta 200 gramos semanales de sardinas; es decir, dos latas de sardinas con aceite de oliva.

Para facilitar su consumo, y gracias a la colaboración de la Fundación Alicia, los participantes recibieron un libro de recetas a base de sardinas en lata; y se aconsejó que se comiera la sardina entera, sin sacar el esqueleto, dado que esta parte es especialmente rica en calcio y vitamina D.

Sardinas y omega 3

La sardina y los boquerones son algunas de las fuentes más asequibles de ácidos grasos cardiosaludables. Ambos aportan unos 2 gramos de ácidos grasos omega-3 por cada 100 gramos y el kilo ronda los 4 euros, según los precios del pescado fresco disponibles en la web de Carrefour. 

En el listado de los diez pescados más ricos en omega-3 también se encuentra el atún (3 gramos por cada 100), que también es de los más caros, la caballa (1,9 gramos), el salmón (1,3 gramos), el pez espada (0.8 gramos), la trucha (0.7 gramos), el mero (0,580 gramos), la merluza (0,552 gramos) y el salmonete (0,35 gramos).

El aporte de omega-3 por una ración de unos 200 gramos casi cubre al 100% de la ingesta diaria recomendada, según la Fundación Española de Nutrición. Hay que destacar su contenido en proteínas de alto valor biológico, casi 25 gramos por ración, así como las vitaminas del grupo B, como la B12, B6, niacina y riboflavina. 

En general, estas vitaminas permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos (hidratos de carbono, grasas y proteínas). Ambos pescados también aportan cantidades significativas de vitamina D, que favorece la absorción normal del calcio y el fósforo, su oligoelemento mayoritario (una ración cubre el 93% de la ingesta recomendada al día). Además este pescado azul es fuente de selenio, mineral que contribuye tener sanas las uñas y el cabello.

FUENTE: https://www.elespanol.com/ciencia/nutricion/20210717/sardinas-bocado-oro-nuevo-beneficio-comerlas-dia/596441369_0.html


jueves, 8 de julio de 2021

Pautas claras para saber caminar y así mejorar nuestra salud

Ejercicio físico

Ni 10.000 pasos ni 15.000: cómo y cuánto caminar al día para mejorar tu salud y fortalecer tu corazón




Andar durante media hora al día a paso ligero puede reportar beneficios en nuestra salud. No es cuestión de pasos sino de ritmo e intensidad.
Hacer 10.000 pasos al día. Este es el número mágico que muchos queremos ver en nuestra aplicación del móvil al final del día pulseras de actividad. Sin embargo ¿vale caminar 10.000 pasos para estar físicamente activos y mejorar nuestra salud, tal como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Incluso, ya no serían 10.000 sino 15.000 pasos como han mostrado algunos estudios.

Sin embargo, puede que no se trate tanto de 'cuanto más pasos mejor' sino de caminar a un paso saludable, ligero y con cierta intensidad. Es decir, caminar rápido (adaptando siempre el ritmo a cada persona).

De hecho y según explica a laSexta el Dr. Luis Serratosa, jefe del servicio de rehabilitación y medicina Deportiva del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, "la determinación de los 10.000 pasos para llevar a una vida activa no se basa en ningún estudio, sino que nació de una campaña de marketing japonesa de los años 60 del siglo pasado que promocionaba un dispositivo para contar pasos, el podómetro Manpo-kei (cuya traducción literal es medidor de 10.000 pasos)".

En la actualidad, "los datos más actuales los ha ofrecido el Dr. I-Min Lee, epidemiólogo del Brigham and Women’s Hospital y profesor la Escuela de Medicina de Harvard -publicado en JAMA Internal Medicine- que estudió a unas 16.700 mujeres entre los años 2011 y 2015, con una media de edad de 72 años y a las que se les ofrecieron acelerómetros para controlar sus paseos.

La conclusión de este estudio mostró que "la reducción de la mortalidad en este grupo se daba en mujeres que andaban 7.500 pasos al día (y no con 10.000)", explica el doctor Serratosa.

Pero lo importante en sí no son los pasos sino el ritmo y la intensidad con la que camines. Y es que "caminar no es pasear", añade por su parte la Dra. Amelia Carro, coordinadora del Grupo de Trabajo de Cardiología del Deporte de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y directora del centro Instituto Corvilud (Candás, Asturias).

Las claves para caminar de forma correcta serían, fundamentalmente, dos. En primer lugar, caminar a paso ligero, a una intensidad dificulte mantener una conversación; y en segundo lugar, hacerlo durante al menos 150 minutos a la semana, unos 20-25 minutos al día. Sería ideal, además, hacerlo al aire libre, en un sitio en el que no haya mucha contaminación, más aún un lugar donde podamos estar en contacto con la naturaleza.

Los beneficios de caminar están ampliamente demostrados por la ciencia. Según explica la doctora, caminar mejora factores de riesgo como la hipertensión arterial, el sobrepeso, la diabetes o el perfil lipídico. También, mejora complicaciones cardiovasculares y reduce el riesgo de ictus y mortalidad.

4 formas de caminar a paso ligero

Existen cuatro formas de aumentar la intensidad o la marcha de este ejercicio físico o de esta actividad, tal y como enumera la Dra. Carro en este informe en el blog de su centro Instituto Corvilud.

La primera de ellas sería la llamada ‘caminata rápida o 'speedy walking', esto es, caminar a un paso rápido y vigoroso, lo que hace aumentar la frecuencia cardiaca y el consumo calórico.

La segunda sería caminar con chaleco lastrado, ya que ese peso extra (no debe superar el 5-10% de nuestro peso corporal) en nuestro cuerpo puede favorecer nuestro gasto calórico. En tercer lugar estaría la famosa o mítica ‘marcha nórdica’ en la que se utilizan bastones.

Y por último, en cuarto lugar, estaría la caminata a ritmo interválico, una forma de caminar muy en boga en la actualidad. Según explica la doctora, se trata de caminar a paso ligero durante un tiempo y caminar a paso muy rápido -“todo lo que nos dé el cuerpo”, aclara la experta- durante por ejemplo, 300 metros y luego después, volver de nuevo a nuestro ritmo normal.

Muévete y actívate durante todo el día

Caminar es una excelente actividad física pero no nos olvidemos de que para tener una buena salud, debemos estar activos y evitar el sedentarismo. "De nada vale caminar 10.000 pasos y estar sentados el resto del día", señala la doctora Carro.

Según explica la doctora, es importante movernos y levantarnos al menos, cada dos horas de la silla cuando estemos trabajando. No estarnos quietos, andar cuanto más mejor, por ejemplo, bajarnos dos paradas antes del metro o del autobús para andar un poco más, subir las escaleras en vez de usar el ascensor, hacer las tareas de casa, etc. Todo suma. Y estas cosas además, no el móvil no las registra. "Puede registrar los pasos pero no el ejercicio que haces al barrer o al fregar, por ejemplo. Incluso cuando planchas -que estás ejercitando los brazos-. Todo cuenta. Por lo que no siempre hay que hacer caso al móvil".

Pero por otro lado, es clave también evitar la inactividad física, es decir, hacer menos ejercicio del que deberíamos. Según las recomendaciones de actividad física de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los adultos deberíamos realizar un mínimo de 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de intensidad vigorosa.

Entre estas actividades, vale perfectamente, caminar, siempre y cuando lo hagamos de la forma en que hemos comentado antes. "Si caminamos todos los días unos 25-30 minutos a paso ligero y con una intensidad que nos dificulte una conversación, podemos llegar a los 150 minutos semanales por la OMS". Hay que tener en cuenta que tanto el sedentarismo como la inactividad física son factores de riesgo cardiovasculares, al igual que lo es el colesterol o el ser fumador/a", sostiene la experta.

No obstante, y según apunta el el doctor Serratosa "a partir de estas recomendaciones de la OMS, cuanta más actividad física, mejor. Si en vez de 150 minutos semanales en adultos hacemos 200, conseguiremos más beneficios". Además, tampoco debemos olvidar los ejercicios de fuerza, que sobre todo están recomendados en personas mayores. "Pueden ser ejercicios sencillos como sentadillas o zancadas, con gomas o sosteniendo el propio peso del cuerpo. La realización de estos ejercicios de fuerza ha mostrado mejoras en diabéticos y reducciones en la probabilidad de fracturas, sobre todo de cadera", concluye.

FUENTE: https://www.lasexta.com/bienestar/ejercicio/cuanto-caminar-mejorar-salud_2021070660e43ff19968dd00019af7cf.html

domingo, 4 de julio de 2021

Consejos apropiados para el proceso de adelgazamiento en época veraniega

 

Las claves para bajar barriga y adelgazar en verano

Aprovecha las vacaciones para incorporar estos hábitos que te ayudarán a perder peso




Con la llegada del verano, quizá ya llegues un poco tarde a la operación bikini, pero nunca es tarde. Puedes aprovechar las vacaciones para incorporar una serie de hábitos que cambiarán por completo tu forma de vida y te ayudarán a deshacerte de la barriga y adelgazar.

Cada persona es distinta y el metabolismo de cada hombre o mujer no son iguales, pero existen una serie de pautas, que aplicadas correctamente y sin poner en riesgo la salud, sirven para poder bajar de peso (dos reglas de oro para adelgazar)

1. Beber mucha agua

Thank you for watching

La ingesta adecuada de agua no solo ayuda a reducir las toxinas que hay en nuestro organismo, sino que también facilita todos los procesos del aparato digestivo. Además, el agua permitirá una mejor hidratación de todos los órganos del cuerpo.

2. Consumir frutas en ayunas

Ingerir fruta antes de desayunar es otro mecanismo que contribuye a un mejor funcionamiento del sistema linfático, al tiempo que facilita la eliminación de grasas y toxinas y mejora el tránsito intestinal.

3. Muchos cereales y carbohidratos en la justa medida

Tomar cereales, sobre todo en el desayuno y en lugar de otros productos como la bollería industrial, aportará al organismo los nutrientes necesarios para la energía diaria. Por otra parte, los hidratos de carbonos, presentes en la pasta y el arroz, son positivos después de hacer ejercicio, pero no suelen ser recomendables a la hora de cenar, donde son más aconsejables los alimentos ligeros, como una ensalada de verduras. (El alimento que debes comer a diario para favorecer la pérdida de peso).

4. Comer lentamente

A la hora de mejorar toda la digestión de las grasas, siempre necesarias en su justa medida en toda dieta, se debe masticar los alimentos con calma y no ingerirlos con prisa. El estrés a la hora de comer también es un factor que contribuye al sobrepeso. (Los beneficios del chocolate negro)

5. Alimentos con fibra

                      Tomar alimentos con fibra en lugar de grasas no solo permitirá que nos mantengamos en el peso adecuado, sino que además ayudará a nuestro aparato digestivo a realizar mejor su labor y a ir al baño con la justa frecuencia. La fibra se halla en verduras, legumbres y frutas. Fritos, bollería industrial y alimentos procesados deben ser suprimidos poco a poco del día a día. (El único alimento que debes cenar para dormir mejor y adelgazar).

6. Hacer ejercicio con regularidad

Acudir al gimnasio todos los días puede ser una opción, pero en caso de que no nos sea posible hay que procurar obtener el tiempo suficiente para, por ejemplo, pasear a un buen ritmo 30-40' minutos. El 'running', muy de moda en los últimos tiempos, es una buena alternativa -siempre con precaución- al igual que la bicicleta y la natación.

7. Entrenamiento aeróbico/fuerza

Las sesiones de cardio pueden comenzar con una actividad moderada. La bicicleta estática, incrementada en intensidad durante un período de 30-40 minutos, puede ser un buen método. A continuación, se puede realizar un ejercicio de fuerza, como pesas o flexiones, para completar la jornada de entrenamiento.

8. Series de abdominales

Los ejercicios de abdominales suponen otras de las facetas básicas en el entrenamiento. En la primera semana se puede comenzar con tres series de abdominales al día y luego incrementar la duración en semanas posteriores de manera paulatina. Estos ejercicios ayudan a tonificar el abdomen, al tiempo que nos ayudan a perder peso.

FUENTE: https://www.lne.es/vida-y-estilo/salud/2021/05/29/claves-bajar-barriga-adelgazar-verano-52393488.html


lunes, 28 de junio de 2021

Aclaraciones acerca de la toma de frutas en nuestra dieta

 

Los mitos sobre la mejor hora para comer fruta se tambalean

Hasta los más tópicos, como los inconvenientes de tomarla para cenar, tienen sus defensores y detractores



Tradicionalmente en España la fruta se ha tomado como postre, después de comer o cenar. Hasta que hace ya unas décadas, con el auge de las dietas disociativas, empezó a propagarse la idea de que lo conveniente era comerla en ayunas o bien entre horas, y que hacerlo para culminar una comida era perjudicial.

Pero no todos los expertos en nutrición lo ven de la misma manera, y son muchos los que lo ponen en duda, cuando no echan a tierra lo que consideran un mito. Entre otras cosas porque creen que no hay pruebas científicas que lo sostengan.

“Mi experiencia me dice que en cuestiones de nutrición no existen reglas universales y lo que a uno le sienta de maravilla a otro le va fatal”

Mireia Cervera

No es el único en torno a cuándo hay que tomar la fruta, un tema controvertido sobre el que Mireia Cervera, nutricionista del centro Teresa Carles Healthy Foods, no quiere posicionarse de forma contundente. “Mi experiencia me dice que en cuestiones de nutrición no existen reglas universales y lo que a uno le sienta de maravilla a otro le va fatal”.

Lo correcto, añade, es que “tomemos consciencia del funcionamiento de nuestro cuerpo para poder decidir qué es lo bueno para nosotros en cada momento. Al final todo se reduce a una cuestión de equilibrio entre lo que se ingiere y lo que se quema a lo largo del día”.

fresas

En todo caso, prosigue, lo verdaderamente importante es comer fruta, a cualquier hora. “Es cierto que antes de acostarse no sería lo más adecuado, porque los azúcares que contiene se transforman más fácilmente en grasa. Pero siempre será mejor que tomarse un dulce si se tiene hambre por la noche”, concluye.

Existen ideas opuestas sobre cuál es el momento ideal y cuándo no se debería tocar la fruta, que unos consideran falsos mitos y otros reglas de oro de la buena nutrición. Intentaremos mostrar los pros y contras.

Existe ideas opuestas sobre cuál es el momento ideal y cuándo no se debería tocar la fruta

Hay que comerla siempre con el estómago vacío

Quienes están a favor de desayunar fruta argumentan que la gran cantidad de fructosa (azúcar) que contiene proporciona al organismo la energía necesaria para activarse tras el descanso nocturno.

Dicen también que al ser el único alimento que llega al estómago en esa hora del día se digiere más fácilmente y se absorben de manera más eficiente sus nutrientes. Nada que alegar, si no fuera porque lo contraponen al hecho de comer fruta junto con otros alimentos, lo que conduce al siguiente punto.

Aguas aromatizadas con hierbas y frutas

No es bueno comer la fruta después de las comidas principales

El argumento es que la digestión se hace más lenta, lo que hace que los alimentos, entre ellos la fruta permanezcan más tiempo en el estómago y se pudran o fermenten, lo que causa molestias como gases o hinchazón.

“Es posible que a algunas personas les cueste algo más hacer la digestión, debido a la gran cantidad de fibra, pero no necesariamente a todo el mundo”, dice Mireia Cervera.

“Es posible que a algunas personas les cueste algo más hacer la digestión, debido a la gran cantidad de fibra, pero no necesariamente a todo el mundo ”

Mireia Cervera

Incluso hay determinadas frutas como la naranja, manzana, limón entre otros que, afirman los expertos, ayudan a hacer la digestión porque los ácidos cítrico y málico disminuyen el ph gástrico.

Lo cierto es que aunque, según estudios, la fibra provoca que la mitad del contenido del estómago tarde unos 14 minutos más en salir que si no se toma fibra, no es suficiente para que los alimentos tengan tiempo de estropearse durante el proceso.

Melón sandía

Y, aseguran quienes consideran que es un mito absurdo esa creencia, que no hay las bacterias capaces de hacer fermentar los alimentos con los ácidos que tiene el sistema digestivo. Excepto, claro, si se tiene alguna enfermedad que lo provoque.

De hecho, parte del proceso sirve para eliminar posibles bacterias de la propia comida e impedir el crecimiento de microbios. Otro aspecto positivo de que el aparato digestivo se vacíe lentamente es que ayuda a adelgazar, porque se tarda más en sentir hambre y se acaba ingiriendo menos calorías.

Que el aparato digestivo se vacíe lentamente ayuda a adelgazar

Tomar fruta antes o después de las comidas reduce su valor nutricional

Según Mireia Cervera, “si se ha tomado una comida rica en fibra, es posible que esta arrastre parte de los nutrientes, pero es algo que también ocurre cuando se come fruta muy fibrosa y no es muy significativo”.

El estómago humano, afirman otras voces, ha evolucionado para ser lo más eficaz posible en cuanto a extraer nutrientes de los alimentos. Actúa como una despensa que los almacena y los va soltando poco a poco para que se puedan digerir con mayor facilidad.

batido arandanos

El intestino delgado, que es el responsable de esa función, tiene unos 6 metros de longitud y unos 30 metros cuadrados de superficie absorbente y se ha comprobado que tiene capacidad para extraer el doble de nutrientes de los que consume una persona normal al día.

Al tener tanta capacidad de aprovechamiento, le resulta fácil absorber el alimento de la fruta, tanto si se ha comido con el estómago lleno o vacío.

La recomendación de los defensores de esta teoría es que se tome sólo en el desayuno o entre comidas

La recomendación de los defensores de esta teoría es que se tome fruta sólo en el desayuno o entre comidas, y siempre una hora antes y dos horas después de la comida.

Pero otros aseguran que, en dietas de adelgazamiento, es mejor hacerlo justo antes de comer, porque la fibra tiene efecto saciante y se come menos.

ARXIU
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Un buen momento para comer fruta es a primera hora de la tarde

La idea que lo sustenta es que el metabolismo es más lento en ese punto del día y tomar alimentos con mucho azúcar, como es el caso de la fruta, hace que los niveles de este aumenten y “despierten” el sistema digestivo.

Los detractores explican que cualquier hidrato de carbono tiene el efecto de elevar temporalmente el nivel de azúcar al tiempo que se absorbe la glucosa, y que eso ocurre en cualquier momento del día.

La idea que lo sustenta es que el metabolismo es más lento a primera hora de la tarde

Al margen de proporcionar energía y nutrientes no tiene ningún otro beneficio y al sistema digestivo no hace falta “despertarlo”, porque en cuanto un alimento llega a la boca se dispone a entrar en acción, sea la hora que sea.

Fruta tropical

Tomar fruta a partir de las dos de la tarde engorda

La teoría es que ingerir fruta (o hidratos de carbono) a partir de esa hora aumenta el azúcar en sangre y el cuerpo no tiene tiempo de estabilizar los niveles antes de irse a dormir. La consecuencia es que hace engordar.

La realidad es que no existen pruebas de que se produzca más azúcar a esa hora que a otra. Y aunque es posible que la tolerancia a los hidratos fluctúe a lo largo del día, los cambios son muy poco significativos y no alteran el metabolismo.

La realidad es que no existen pruebas de que se produzca más azúcar a las dos de la tarde

Por otro lado, si se deja de comer fruta a partir de las dos de la tarde, cuando se tenga hambre se tenderá a picar otros alimentos, como un bocadillo o alguna pasta que tendrá muchas más grasas, calorías y azúcares. La fruta es un tentempié saludable y rico que no engorda.

Peor si se come justo antes de irse a dormir

No hay datos que sustenten médica o científicamente que comer fruta antes de acostarse haga engordar. El organismo no pasa de quemar calorías a almacenarlas según la hora del día y si es cierto que el metabolismo tiende a hacerse más lento cuando te duermes, sigue necesitando quemar calorías porque el cuerpo sigue en funcionamiento.

Por el contrario, según la doctora Ali Webster, miembro del International Food Information Council Foundation, de Estados Unidos, “si tienes que comer algo antes de irte a la cama, la fruta es la mejor opción”.

Cítricos fruta naranja pomelo

Por supuesto mucho mejor que un helado o una taza de chocolate, porque tiene menos calorías y mucha más fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes.Existen muchos factores que determinan si las calorías se queman para dar energía o si se almacenan como grasas, pero ninguna de ellas tiene relación con evitar la fruta en ciertos momentos del día.

Ahora bien, tampoco es buena idea cenar sólo fruta, porque es posible que se vuelva a tener hambre al cabo de un rato. Es mejor complementar esta con alimentos con algo de grasas y proteínas, por ejemplo combinándola con frutos secos o queso.

No es una buena idea cenar sólo fruta, porque es posible que se vuelva a tener hambre al cabo de un rato

De lo que existen montones de pruebas es de que quienes incorporan mucha fruta y verdura en su dieta cotidiana tienden a ganar menos peso que los que toman poca cantidad de vegetales. Según un estudio, presentan 17% menos de riesgo de ser obesas.

Si lo que se quiere es adelgazar, comer este tipo de alimentos es lo mejor que se puede hacer, porque proporcionan prácticamente todos los nutrientes necesarios con menos grasas y calorías.


FUENTE: https://www.lavanguardia.com/comer/tendencias/20190605/462680078779/fruta-horas-adelgazar-dietas-mitos.html